Acércate Por La Fe

Es el llamado continuo del cielo: «Acércate por la fe», pero algunas creencias equivocadas pueden impedir que disfrutemos esta experiencia única con Dios.

¿Realmente podemos acercarnos a Dios?

En Hebreos 11:6 podemos leer:

De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad.

Entonces ¿Qué podemos deducir? ¿Será posible realmente acercarnos a Dios?

En realidad como lo acabamos de leer lo que Dios espera para que puedas acercarte a Él no es que seas perfecto, sino que tengas fe.

¿Así de sencillo? ¡Claro!  Acércate por la fe.

Algunos creen que primero deben ser perfectos para luego si acercarse a Dios. Pero en realidad el acercarte a Dios es lo que te hace perfecto. Clic para Twittear

Solo Dios puede perfeccionar tu corazón y tu vida, así que debemos creer para acercarnos a Dios.

 

Es simple, creer que Él existe

Inicialmente necesitamos creer que podemos acercarnos a Él por que Jesús pago en la cruz por nuestros pecados, para reconciliarnos con nuestro Padre celestial.

Creer que Él si quiere recibirnos y escucharnos porque es un Padre bueno.

Debemos cambiar nuestra expectativa acerca de la oración, cambiar de mentalidad frente a Dios y la oración a Él.

No es como muchos piensan que Dios está enojado en el trono esperando para castigar, en realidad Dios nos creó con amor y con la intención de mostrarnos Su amor continuamente. Pero es sencillo, al alejarnos de Él, también nos hemos alejado de Su amor y por eso tenemos una idea equivocada sobre la posibilidad de acercarnos a Él para dialogar.

Si crees hoy, entonces acércate por la fe.

La búsqueda

Debemos creer que Dios recompensa a quienes lo buscan con sinceridad.

 

Buscar

Primero debemos vivir una vida de búsqueda de Dios.

Entre más busques a Dios más vas a encontrar porque Dios es infinito.

Buscar en adoración, oración, ayuno, leyendo La Biblia, asistiendo a la iglesia, buscando una relación más profunda e intima con Dios como nuestro Padre y ayudador.

 

Sinceridad

La palabra sinceridad se empezó a usar antiguamente en Grecia para identificar las vasijas que no estaban reparadas, ya que para reparar las que se quebraban o tenían grietas les aplicaban cera, entonces cuando iban a comprar las que eran realmente de una sola pieza, porque no estaban reparadas, el comprador preguntaba: ¿Es sincera? Sin-cera, es decir, de una sola pieza, integra, auténtica, etc. 

De allí viene la palabra sinceridad. Es ser de una sola pieza, es decir integro en mi caminar con Dios. Hacer las cosas (en este caso la oración) de corazón para Dios y no como una práctica religiosa.

Lo que digo y expreso en el secreto con Dios debe verse reflejado en mi vida diaria en todo.

Jesús contestó:
—¡Hipócritas! Isaías tenía razón cuando profetizó acerca de ustedes, porque escribió:
“Este pueblo me honra con sus labios,
pero su corazón está lejos de mí.
Su adoración es una farsa
porque enseñan ideas humanas como si fueran mandatos de Dios”
Marcos 7:6-7

Cuando mi espiritualidad no es demostrada con mis actos me convierto en un hipócrita delante de Dios.

 

Recompensa

El Padre se asegura que siempre tengamos más de regreso que lo que le damos a Él.

El corazón del Padre es dar, por eso siempre esta dando más, simplemente por buscarlo con fe y sinceridad.

Muchas veces no recibimos recompensa de Dios porque no lo buscamos a Él, solo buscamos sus bendiciones.

Cuando buscamos a Dios de corazón, con sinceridad, entonces Él nos recompensa dándonos todo lo demás. Clic para Twittear

Les digo, ustedes pueden orar por cualquier cosa y si creen que la han recibido, será suya.

Marcos 11:24

Dios nos dio la oración para unirla con la fe y gobernar sobre toda situación desde la posición de hijos de Dios que nos dio el Señor Jesucristo.

Cuando oramos a Dios con fe entonces cualquier cosa se hace posible. Clic para Twittear

La fe debe ser usada en la oración, la oración no es para quejarnos sino para manifestar nuestra fe en Dios.

 

Creer o no creer, esa es la cuestión

Jesús enseño que lo que determina que tan eficaz es nuestra oración es nuestra fe en Dios (creer que El existe) y creer que si oramos a Él, entonces ya esta hecho (y que recompensa a los que lo buscan con sinceridad).

El problema es cuando no creemos una de estas dos cosas y entonces nada sucede.

Cuando vayas a orar usa tu fe y no perderás el tiempo.

Debemos creer, pues Jesús dijo que cuando cerraras la puerta para orar, tu Padre celestial estaría allí, entonces cada vez que oras en el secreto, tu Padre celestial esta allí.

Así que cree que tu Padre celestial es bueno y quiere darte buenas cosas. Por eso acércate por la fe.

Cree que las promesas de Dios para tu vida sí son verdaderas y se van a cumplir.

Cree que el Espíritu Santo sí quiere y puede guiarte si se lo permites.

Dios puede transformarte porque te ama, sin importar tu pasado, cuantos años tengas, tus errores, defectos o lo que los demás digan de ti. Clic para Twittear

Cree que si te arrepientes de tus pecados y pones tu fe en Jesús que murió por ti y resucito entonces tus pecados son perdonados.

A Dios le gusta la fe, así que puede sonreír con quienes se acercan a Él, creyendo que El existe y que recompensa a quienes lo buscan con sinceridad.

Así que acércate por la fe.

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