El Corazón De Un Hijo De Dios

Existe una parte de la vida cristiana que nos cuesta un poco más de trabajo por seguir en las enseñanzas de Jesús. No se trata de la fe o el evangelismo sino de la condición del corazón; de cómo mantener el corazón de un hijo de Dios.

La importancia del corazón

El estado real de nuestro corazón siempre se ve reflejado en nuestras acciones.

Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; más su corazón no está contigo. Proverbios 23:7 RV60

Proverbios 4:23 también nos indica:

Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida.

Es claro que el corazón no se cuida solo, debemos intencionalmente estar protegiéndolo de todo lo que pueda contaminarlo o dañarlo.

Un antídoto llamado perdón

Mateo 5:36-48

La ofensa es como un virus para nuestro corazón, los síntomas:

  • Hace que funcione mal
  • Produce malestar interior
  • Es muy contagiosa, si te ofendes quieres ofender a otros cuanto antes o invitarlos a ofenderse junto contigo
  • No te deja ser productivo, pues te desenfoca y te desgasta emocional y mentalmente
  • Produce una terrible culpa
  • Trae dolor, rechazo y autocompasión

Para muchos la ofensa llega a convertirse en un escudo; cada vez que se sienten confrontados se esconden tras la ofensa para no cambiar, para mantenerse enfermos emocional y espiritualmente.

¿El único antídoto? Definitivamente el perdón.

Sin una actitud y disciplina constante del perdón la vida se vuelve fría y aburrida .

El perdón lejos de ser una emoción, en realidad es un mandato de Dios y una decisión de nuestra voluntad.

Nunca queremos perdonar, pero no se trata de querer sino de deber.

Es la única manera de mantener sano el corazón, aplicando el antídoto lo más rápido posible, para evitar daños mayores.

Existe una especie inusual de garrapata en Australia llamada garrapata paralizante.

Este pequeño animalito regularmente busca su restaurante favorito entre los perros y los gatos. Pero mientras se alimenta, le inyecta a su anfitrión una toxina que le causa parálisis lentamente hasta llegar a matarlo.

Entonces los desesperados dueños de las mascotas deben correr en busca de ayuda veterinaria lo más rápido posible, así les inyectarán un antídoto que evitará que la toxina cause parálisis en los pulmones y el corazón del animal, lo cual terminaría con su vida.

¿La clave aquí? Actuar rápido, antes de que la toxina o veneno se disperse por todo el cuerpo paralizando los órganos y produciendo la muerte de aquel lindo gatito o perrito, el antídoto debe ser inyectado.

De igual manera cada vez que te inyecten la toxina de la ofensa debes correr para ponerte el antídoto del perdón.

Esta es la razón por la cual el perdón no es una opción sino un mandamiento que nos protege de la muerte emocional, espiritual y aun hasta física.

El corazón de un hijo de Dios

El Corazón De Un Hijo De Dios 1

Qué bendiciones les esperan cuando la gente los odie y los excluya, cuando se burlen de ustedes y los maldigan, como si fueren gente maligna, porque siguen al hijo del Hombre.

Cuando les suceda eso, pónganse contentos. ¡ Si, salten de alegría, porque les espera una gran recompensa en el cielo! y recuerden que los antepasados de ellos trataron a los antiguos profetas de la misma manera. Lucas 6:22-23

Un verdadero hijo de Dios tiene su mirada en las cosas del cielo y no en los pleitos de la tierra, sabe que vive para Dios, quien es más grande que sus propios deseos.

Jesús nos invita a alegrarnos cuando vivamos persecución por ser cristianos, porque nuestra recompensa está en el cielo, en la eternidad.

Corazón de Hijo de Dios – Nivel 1- Ataque emocional

A los que están dispuestos a escuchar, les digo: ¡ amen a sus enemigos! Hagan bien a quienes los odian.

Bendigan a quienes los maldicen. Oren por aquellos que los lastiman.

Lucas 6:27-28

Jesús advierte que no todos querrán escuchar esta enseñanza, ya que toca directamente al corazón y la naturaleza pecaminosa del ser humano, demandando al cristiano morir a sí mismo para ahora vivir comportándose como lo que es: un hijo de Dios

Un verdadero hijo no tolera a sus enemigos, en realidad ama con el amor del padre. Por eso los bendice, ora por ellos y le hace el bien.

Corazón de hijo de Dios – nivel 2 – Ataque físico

Si alguien te da una bofetada en una mejilla, ofrécele también la otra mejilla. Si alguien te exige abrigo, ofrécele también la camisa. Dale a cualquiera que te pida; y cuando te quiten las cosas, no trates de recuperarlas. Lucas 6:29-30

Muchos habrán escuchado la famosa expresión cristiana: » hay que ser manso pero no menso», la cual trata de fijar un límite a la mansedumbre. Sin embargo nuestro ejemplo no viene de la cultura sino de Jesús.

Siempre que queramos ver cómo se actúa con mansedumbre debemos ver como vivió jesús.

Jesús sabía que los cristianos seríamos perseguidos y maltratados a lo largo de la historia y a pesar de saberlo insistió en no defenderse.

Muchos creen que aquí Jesús hablaba como una metáfora, en sentido figurado, pero es literal: si alguien te golpea, deja que sea Dios quien te defienda, claro y si puedes huye.

Jesús enseña aquí como un verdadero hijo de Dios no se defiende porque sabe que nuestro Padre es quien defiende a sus hijos.

El corazón de lo que dice Jesús aquí es «si alguien se aprovecha de ti, no te defiendas, déjaselo a Dios».

Corazón de hijo de Dios – Nivel – 3 – Contraataque

Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes.

Lucas 6:31

Un verdadero hijo de Dios debe crecer tanto en el amor del Padre que llegue al punto de tratar a los demás, hermanos, amigos o enemigos, como quiere ser tratado.

Esto exige madurez, porque nuestra naturaleza pecaminosa es egoísta y siempre quiere demandar buen trato y comportamiento de los demás, pero le cuesta dar con el mismo corazón que tiene el Padre, con amor ágape, el amor que da por el simple placer de amar.

Compartir