Vivimos en tiempos difíciles que requieren de fe, ya que constantemente nos encontramos rodeados de malas noticias que sacuden con facilidad nuestros corazones. Pero y, ¿Qué hay de nuestra fe? ¿Cómo debemos usarla en estos tiempos?
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Fe es sinónimo de confianza en Dios
Cuando silenciamos por un momento nuestros oídos naturales y abrimos nuestros ojos espirituales, podemos ver la realidad de Dios, sin importar cuál sea la realidad de nuestro mundo tangible.
Un ejemplo asombroso de la realidad de Dios que sobrepasa la realidad del mundo, lo encontramos en:
2 Reyes 4:42-44 donde Eliseo dice:
—Da a la gente para que coma, porque así ha dicho el SEÑOR: “Comerán, y sobrará”.
La confianza de Eliseo en Dios era tan grande que con la poca cantidad de comida que había
alcanzó para alimentar a un centenar de personas ¡Así es la Fe!
¡Cuando tienes fe, vives confiado en Dios!
Cómo tener más fe en tiempos difíciles
Una de las mejores maneras para que esto ocurra, es cerrándole las puertas de nuestra vida a la duda y abandonando por completo la mas mínima posibilidad de que ésta nos distraiga.
La Biblia nos habla de la historia de un muchacho que estaba poseído por un espíritu maligno que le impedía hablar, su padre lo llevó a donde estaba Jesús en medio de la multitud y le dijo:
«Ten misericordia y ayúdanos si puedes»
–¿Cómo que «si puedo»? -preguntó Jesús- Al que cree todo le es posible.
Al creer a Dios por cualquier cosa, debemos tener una confianza absoluta que Él quiere y puede ayudarnos siempre.
Cuando le creemos a Dios y tenemos fe en Él, ya nada es difícil o imposible. ¡Todo es posible!
La fe es como un músculo

Cuántas veces te has levantado de buen ánimo y has dicho: «De seguro que hoy todo me saldrá bien«. Pero las cosas no salen como esperabas y como resultado renuncias a volver a creer que tendrás un día exitoso por la experiencia anterior.
La fe es como un músculo, entre más la ejercitas, más se fortalece.
Los expertos en deportes y acondicionamiento deportivo, aseguran que la ganancia de masa muscular es de aproximadamente 10 a 12 kilos al año. Esto nos indica que para ganar al menos 1 kilo de masa muscular, debemos trabajar el músculo durante al menos 1 mes, es decir 30 días seguidos repitiendo el ejercicio.
Así que, ¿Cuándo fue la última vez que creíste con determinación por algo durante al menos 30 días sin perder la fe?
Habla sin dudas como un hijo de Dios
En Mateo 21:18 Jesús habla con fe sobre la higuera y como resultado se secó.
Y viendo una higuera cerca del camino, fue a ella, pero no halló nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: ¡Nunca jamás nazca de ti fruto! Y de inmediato se secó la higuera.
Muchas veces somos propensos a hablar de acuerdo a lo que vemos que está sucediendo en el mundo alrededor y su cultura. Además, las personas con facilidad suelen hablar de su enfermedad, de su crisis económica, de como su conyugue jamás va a cambiar… Pero la duda no produce nada, no soluciona ningún problema en la vida, en cambio, la fe siempre produce resultados.
¿Qué tal si durante los próximos 30 días usas tu fe para lograr algo? Lo que sea, ya que para Dios no hay nada imposible, en realidad, ¡A Dios le agrada tu fe!
Recuerda esto la próxima vez que enfrentes cualquier tipo de dificultad:
La duda nos lleva a la queja. ¡La fe en Dios nos lleva al milagro! ¡Ve y cree desde hoy por el tuyo!
