Hazlo Ahora

La mayoría de las personas al escuchar «hazlo ahora» piensan en actuar antes de planear, pero la mejor acción es la que está preparada o viene de un trasfondo sólido y no solo por emoción.

¿Qué soldado presta servicio militar pagándose sus propios gastos? ¿Qué agricultor planta un viñedo y no come de sus uvas? ¿Qué pastor cuida un rebaño y no toma de la leche que ordeña?

1 Corintios 9:7

 

Ahora vamos al mejor ejemplo: Jesús. Hechos 1:1 nos muestra la dinámica de Jesús en su tiempo en la tierra, Él estuvo haciendo y enseñando continuamente.

Ser imitadores de Cristo no quiere decir que lo imitemos solo en el área moral o la santidad, sino tiene que ver con ser una extensión de la vida de Jesús en nuestros días.

Eso implica que también nos corresponde continuar haciendo y enseñando como lo haría Jesús en nuestros días.

Las formas han cambiado, tenemos muchos medios para hacerlo pero el mensaje y la misión siguen siendo iguales:

“vayan y hagan discípulos a todas las naciones… enseñándoles las cosas que les he mandado”

 

Ser parte de ese remanente del tiempo final implica responder al clamor del cielo: “Hazlo ahora”.

Ahora veamos qué dice La Biblia sobre cómo servir a Dios y cuales son los resultados.

 

Es cuestión de prioridad

Mateo 6:33

La prioridad de Jesús después de resucitar fue el Reino y el Espíritu Santo.

La prioridad de Dios es Su Reino porque Su Reino se trata de Sus hijos, de las almas y Dios ama a cada persona que creó, por eso envió a Jesús para morir en nuestro lugar en la cruz.

Nuestra prioridad debe ser manifestar y establecer el Reino de Dios a diario donde quiera que vayamos.

Dar la prioridad al Reino de Dios asegura la provisión de todas las demás cosas.

Muchas veces la ausencia de provisión se debe a un desorden en las prioridades, al remover a Dios y Su Reino del primer lugar. Clic para Twittear

 

Dios recompensa

Malaquías 1:10 (RV60)

Todo lo que hacemos para Dios tiene Su recompensa, bien dice Hebreos 11:6 que quien se acerca a Dios no solo debe creer que Él existe sino que Él recompensa a quienes lo buscan.

El corazón de Dios es dar, años atrás se usaba un dicho en la iglesia: “Dios no se queda con nada”, esto hacía referencia a la verdad que nunca podrás hacer para Dios más de lo que Él te devolverá en recompensas, siempre Él te dará más de lo que esperas aunque sirvas en la tarea más pequeña trabajando en pro de Su Reino.

 

Hay diferencia ante Dios cuando le sirves

Malaquías 3:16-18

Dios muestra que son los hijos los que le sirven y quienes tendrán un distintivo.

Para servir a Dios con el corazón correcto necesitamos tener la revelación que somos hijos de Dios. Un hijo sabio y prudente es aquel que está ocupado en los negocios de su padre porque entiende que justo ahí está su herencia.

Veamos el ejemplo de Jesús, quien a la edad de 12 años ya mostró donde estaba su corazón.

A los 12 años llevaron a Jesús ante los maestros o rabinos porque a esa edad según la costumbre evaluaban si tenía aptitud para ser preparado como rabino en la ley de Israel. Jesús se apasionó tanto que se quedó cuatro días allí mientras sus padres lo buscaban y cuando lo encontraron ¿cuál fue su explicación?

“En los negocios o en la casa de mi Padre tengo que estar” (Ver Lucas 2:41-49)

 

El compromiso con Dios es directamente proporcional con Su respaldo y recompensa.

Quien tiene identidad de hijo de Dios sabe que servir no es una opción sino parte de su vida diaria.

Según Malaquías 3:18 Dios realmente hace diferencia o ve de manera diferente a quien le sirve de quien no lo hace, porque sabe que esa es la marca de un verdadero hijo y es para los hijos que hay herencia.

 

No es tu causa sino la de Dios

1 Corintios 9:7

Es incorrecto que un soldado pague sus gastos para ir a la batalla por el Reino. De la misma manera cuando nos ocupamos de ir al frente de la batalla trabajando por el Reino de Dios, la provisión deja de ser nuestra prioridad porque Él mismo se ocupa de proveernos para que sigamos adelante.

Es mejor seguir los planes de Dios que perseguir dinero. Clic para Twittear

Cuando te comprometes con Dios a hacer Su voluntad trabajando por el Reino, entonces Él mismo se ocupará te tu provisión y bienestar. Así seguirás avanzando en la misión de manifestar y establecer Su Reino para que otros lo conozcan.

Esta es la razón por la cual Abraham le dice a su hijo cuando van a ofrecer un sacrificio a Dios en Génesis 22:8 “El Señor se proveerá”, más conocido como “Jehová Jireh”, él sabía que cuando haces lo que Dios te dice entonces Su provisión es inminente.

Esto es lo que debemos tener siempre en el corazón:

“Si me ocupo de hacer la voluntad de Dios en pro de Su Reino entonces el Señor se proveerá a sí mismo para Sus propósitos a través de mi vida”

Debes estar seguro que Él mismo se ocupará de todas tus necesidades y aún más allá de los deseos más profundos de tu corazón.

El principio sigue siendo el mismo, busca primero el Reino de Dios y Su justicia, y todas las demás cosas te serán añadidas.

En estos últimos tiempos Dios va a empoderar en todo a quienes estén comprometidos con Su causa, es decir Su Reino.

¡Hazlo ahora!

La pregunta es: ¿Qué puedes hacer ahora para Dios? ¿Qué harás?

Toma determinaciones hoy y haz tus propios compromisos con Dios.

Y por supuesto ¡hazlo ahora!

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