Hasta La Cintura 2

EZEQUIEL 47:4

HASTA LA CINTURA – LISTOS PARA SERVIRLE

El río del Espíritu de Dios ya está fluyendo aquí pero debemos aprender cómo entrar y permanecer en ese río de gloria.

 

Dios no se va a ajustar a nosotros, somos nosotros quienes debemos alinearnos a la voluntad y formas de Dios para acceder a Su realidad.

 

No producimos el río, entramos en el.

 

¿Cómo nos preparamos y damos el salto para entrar en el río del Espíritu?

 

Los lomos o la cintura representan la fuerza humana, nuestra capacidad de vivir.

 

Para entrar y permanecer en el rio de Dios es necesario vivir en el Espíritu Santo y no por nuestras propias fuerzas.

 

La evidencia que alguien es un hijo de Dios es el Espíritu Santo en esa persona.

 

Vivir por el Espíritu Santo se evidencia en nuestra vida diaria y la dirección que toman nuestras decisiones.

 

Una parte muy importante de realmente vivir en el Espíritu Santo es el operar en Sus dones para demostrar el poder sobrenatural de Dios y así servir a Dios y a las personas.

 

El principio para operar en los dones del Espíritu Santo es entender que son para servir y no para un beneficio personal, por eso vamos a ver primero el servicio a Dios como base para poder operar en los dones del Espíritu Santo.

 

 

  1. RAZONES PARA NO SERVIR A DIOS

 

-No tengo tiempo ->Las prioridades están mal (Mateo 6:33)

-No se como o no estoy preparado ->Falta de pasión – La pasión siempre encuentra una forma de expresarse (Marcos 5:18-20)

-No puedo -> Falta de identidad como hijo de Dios (Filp.4:13)

-No soy llamado al ministerio ->Interpretación equivocada del cristianismo (Efesios 4)

-No quiero, eso es para otros ->Evidencia de la ausencia del Espíritu Santo en la vida de alguien (Hechos 1:8)

 

  1. NACIMOS PARA SERVIRLE

 

Mateo 8:14-15

Tan pronto como Jesús la sanó ella empezó a servirle, somos rescatados por Jesús y somos llamados a servirle de inmediato.

 

El que quiere servir siempre encuentra un modo de ser útil en el Reino.

 

Mateo 9:35-38

Puede parecer que hay muchas iglesias y cristianos, pero en el Reino de Dios seguimos teniendo una gran escasez de obreros que sirvan a Dios para recoger la gran cosecha de almas.

 

Lo que nos mueve al servicio a Dios es el amor de Dios y la compasión por las personas.

 

Mateo 28:19-20

Jesús nos mandó a hacer discípulos, no creyentes, porque el creyente no tiene un compromiso, ni es parte de un engranaje, el creyente solo busca beneficios pero el discípulo busca ser como su Maestro.

 

El discípulo es alguien comprometido con Su Maestro y con la causa de Su Maestro.

 

Mateo 8 – Un día en la vida de Jesús

Para ser discípulos de Jesús debemos aprender a seguir Su ejemplo en la vida diaria.

Cuando servimos a Dios nos hacemos una extensión del Reino de Dios en la tierra y Jesús sigue obrando en la tierra a través de nosotros sus discípulos.

 

Mateo 11:28-30

 

Cuando vivimos solo para nuestros deseos y necesidades entonces la vida se nos hace una carga pesada y agotadora, fisica, emocional, mental y hasta espiritualmente.

 

Cuando vivimos para servir a Dios haciendo Su voluntad entonces Él se ocupa de nuestras cargas y nosotros llevamos su yugo lo cual quiere decir que Dios decide hacia dónde vamos en la vida y a qué ritmo.

 

Jesús nos dio ejemplo de como ser hijos de Dios agradando al Padre al ocuparse de hacer Su voluntad dia tras dia.

 

Jesús dijo: “En los negocios de mi Padre debo estar” Lucas 2:49

 

Y tenía 12 años cuando lo dijo, ese es el ejemplo de la prioridad de los hijos de Dios demostrado por Jesús.

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